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Remar y remar para no llegar


Derrota del Partizán de Fuenlabrada por 71 – 66 en Granada. Fuimos casi siempre por detrás, pero mantuvimos opciones de victoria hasta el último minuto. Quedamos con un balance de 1 – 5. La próxima cita será el sábado 7 de noviembre en casa ante el Ourense (18:30 h).

Como ocurrió en Alicante, en Torrelavega o contra el Caja Siete Gran Canaria, nuestro equipo ha competido hoy de tú a tú ante uno de los claros aspirantes al ascenso a la ACB. Y como en todas esas ocasiones hemos acabado perdiendo. El problema en Granada no ha sido el rebote, aspecto que hemos dominado, sino la falta de eficiencia en el tiro a canasta con bajos porcentajes de acierto y la poca clarividencia en los momentos decisivos del último cuarto.

No se recordará el partido entre granadinos y fuenlabreños por la belleza del mismo, al menos no por la brillantez ofensiva. Quizá extraigan conclusiones más positivas ambos entrenadores del desempeño defensivo de sus chicos. Alcanzado el minuto 5 de juego marcador reflejaba un corto 5 – 7. Había una parte de mérito defensivo, pero también otra de demérito a la hora de ejecutar la suerte suprema en este juego: el tiro a canasta.

Ese 5 – 7 antes reseñado fue la última ventaja del Partizán de Fuenlabrada en el electrónico. Porque a partir de entonces fueron los locales los que se mostraron en pelín más acertados y tomaron las riendas del marcador. Primero con timidez (17 – 14 a la finalización del primer cuarto) y luego con más contundencia, favorecidos por la espesura de nuestros ataques. No es que al rival se le cayeran los puntos, pero sumaba con suficiente fluidez como para amenazar con romper el partido poco antes del descanso: 38 – 24 en el minuto 18.

Por lo visto hasta hoy, a los nuestros se les podrá achacar más o menos acierto, más o menos clarividencia, pero no que se dejen llevar. Nuestro equipo se aferró al partido desde la defensa, cierto es que seguíamos anotando a cuentagotas, pero eso nos bastaba para reducir la desventaja al 40 – 34 poco después de arrancar la segunda parte. Había partido.

Ese partido resultó hasta el final un pulso permanente por igualar la contienda. Constantes acometidas del Partizán de Fuenlabrada que no llegaban a buen puerto ora porque el rival contestaba con un canastón cuando nos acercábamos, ora porque éramos nosotros los que nos disparábamos en el pie con errores de ejecución o desacertadas decisiones.

Ese tira y afloja tuvo un momento clave cuando logramos colocarnos apenas a tres puntos, ya metidos en el último periodo. Con 59 – 56 dispusimos de cuatro ataques para habernos acercado más o incluso habernos puesto por delante, empero erramos una vez tras otra. Y la respuesta fueron dos bofetadas para vernos de nuevo lejos: 64 – 56 a cinco minutos del final.

Nada de rendirnos. Volvimos otra vez a la carga. Con mucho esfuerzo llegamos al 66 – 63 y posesión para nosotros. Al hierro. Y de nuevo la respuesta en forma de triple para el 69 – 63, ya en el último minuto. La seguridad en el tiro libre de los locales acabó de sellar su triunfo por 71 – 66. Tanto remar para no llegar.

Nada que reprochar respecto a la actitud de los nuestros. Esa es la base sobre la que vamos a seguir construyendo. La toma de decisiones mejorará con los entrenamientos y la confianza. Y el acierto aparecerá, porque calidad tenemos para ello. La próxima ocasión para ganar nos llegará el sábado que viene cuando el Fernando Martín viva el duelo contra el Ourense.

Departamento de Comunicación del Partizán de Fuenlabrada.

Foto del Covirán Granada.