El Flexicar Fuenlabrada cerró una semana de tres victorias en ocho días al derrotar 79 – 61 al Caja Rural Zamora. Nuestra defensa impuso su ley.
La estabilidad en el rendimiento de un equipo de baloncesto te la da la defensa. La brillantez y los picos más altos de juego son producto del ataque. Proteger el aro propio es la base de todo. Te asegura el notable. Martillear con inspiración el aro contrario es lo que te puede elevar al sobresaliente.
El Flexicar Fuenlabrada parece que está construyendo esos cimientos defensivos sobre los que elevar paulatinamente el rendimiento del equipo. En los últimos cuatro partidos ligueros hemos encajado una media de 70,75 puntos. En ninguno de esos cuatro encuentros hemos recibido más de 80 tantos. Esos guarismos te aseguran competir por ganar cada partido. No aseguran la victoria, pero sí optar seriamente a ella.
Y es lo que ocurrió ayer en el Fernando Martín. La brega defensiva maniató las virtudes atacantes de los zamoranos. Si a eso añadimos el dominio reboteador (46 por 35) tenemos la explicación de que el Flexicar Fuenlabrada dominara casi en todo momento el ritmo de juego y el marcador. Estuvimos notables tanto en el uno contra uno como en la coordinación y dureza en las ayudas, también en la negación de las líneas de pase, en sacar al rival de la circulación de balón que buscaba.
Con esa base defensiva nuestro ataque se encontró cómodo para brillar, por ende nos fuimos imponiendo en el marcador con constancia y autoridad: 28 – 18 al final del primer periodo; 44- 28 en el minuto 19.
Tras pasar por los vestuarios, una salida un tanto fría de los nuestros aunada a una muestra de orgullo de los zamoranos para revertir la dinámica propició un parcial de 0 – 9 que auguraba apreturas para los minutos finales. 44 – 37, minuto 22. Fue de nuevo la defensa la que nos sostuvo. Un par de robos nos permitieron salir a la contra con ventaja y devolver la ventaja al doble dígito (51 – 41, minuto 26).
Era el momento de definir por dónde iría el partido. O rompíamos o se agarraban al parqué para llevar el encuentro a un final incierto. Ocurrió lo primero. El Flexicar Fuenlabrada siguió empeñado en cerrar su aro y en cuanto hallamos de nuevo el acierto ofensivo nos disparamos para doblar nuestra renta: 65 – 44, minuto 29.
El último cuarto, con todo decidido y el cansancio comenzando a hacer mella, no ofreció grandes alardes por uno u otro lado. Fue un ir y venir que no varió el panorama, pero que dio lugar a que la afición fuenlabreña pudiera ovacionar en cada cambio a sus jugadores. Porque con la actitud defensiva de ayer y de los últimos partidos el Fernando Martín siempre te va a aplaudir.
Departamento de Comunicación del Flexicar Fuenlabrada.
Foto de Alba Pacheco.


