Espléndido partido en la primera mitad y clara superioridad visitante en la segunda para un claro triunfo del Monbus Obradoiro sobre el Flexicar Fuenlabrada por 77 – 97. Esto ya no se detiene y el miércoles jugamos en San Sebastián (20 horas).
Ni tanto ni tan calvo. No era de esperar que en poco más de 15 minutos de juego le endosáramos la salvajada de 46 puntos al Obradoiro, uno de los dos mejores equipos de la competición. En ese momento tampoco era muy predecible que en los siguientes 15 minutos todo cambiara tan radicalmente como para que nos infligieran un parcial de 10 – 39 que dejó sentenciado el encuentro cuando aún restaba casi todo el último cuarto por disputarse.
Fue una delicia ver jugar en ataque al Flexicar Fuenlabrada en el tramo inicial. Una circulación de balón brillante con un acierto excelso en el tiro, tratando de sacar ventaja de los primeros instantes de cada ofensiva, conscientes de que en el cinco contra cinco en estático nos iba a costar más sumar anotación.
Empero había dos condicionantes importantes. El primero es que en defensa no estábamos a un nivel tan top. Y el segundo es que el rival es un equipo con una plantilla apabullante para esta categoría, capaz de castigar cada error que cometes. Por ello, a pesar de nuestra brillantez ofensiva, la máxima renta que alcanzamos fue el 46 – 38 del minuto 15.
A partir de ahí todo viró. Por una parte, el constante uso de las manos de la defensa gallega y su alto nivel de contacto comenzó a secar nuestro ataque. Por otra, quizá provocado por el cansancio que se iba acumulando, erramos los tiros que logramos hacer en buena posición. El caso es que al descanso ya nos fuimos con mínima ventaja visitante: 46 – 47.
La vuelta de vestuarios incrementó el dominio del Monbus Obradoiro sobre un Flexicar Fuenlabrada que de nuevo tuvo en las pérdidas de balón uno de los detalles a mejorar. No se le puede poner objeción al esfuerzo de los nuestros. Claro que lo intentamos, pero en el tercer periodo no pudimos igualar el juego físico del rival ni hallar la manera de anotar en el ataque estático. Solo cuando corrimos amenazamos con reengancharnos a las opciones de victoria (56 – 67, minuto 28), pero no pudimos ir mucho más allá. Poco después el marcador reflejaba un 56 – 77 que sentenciaba la suerte del partido. No nos dejamos ir y en un último cuarto con un puntito menos intensidad llegamos a reducir la renta hasta el 77 – 90, antes de que un arreón final visitante pusiera el definitivo 77 – 97.
Seguro que los nuestros sacarán lecciones interesantes del duelo con el Obra, tanto en lo positivo como en lo negativo. Y hemos de ser capaces de plasmar el aprendizaje de inmediato pues retornamos a la competición en apenas tres días: el miércoles jugamos en Donosti a las 20:00 horas ante el Inveready Gipuzkoa, actual cuarto clasificado de la liga y que nos va a volver a exigir una gran versión para poder ganar el partido.
Departamento de Comunicación del Flexicar Fuenlabrada.
Foto de Alba Pacheco.


