Para ganar a un súper grande de Europa como es el Barça es necesario un punto de rebeldía del que anoche carecimos. Al menos no fuimos respondones en la dosis necesaria. Peleones y nobles, sí, porque seguimos luchando en los últimos minutos sabedores de que teníamos el partido perdido. Pero nos faltaron argumentos para oponernos a la lógica justo cuando el partido se estaba rompiendo, esto es, en el inicio de la segunda parte.
La primera mitad fue de un equilibrio enorme, un pulso en el que para anotar había que superar trampas y esfuerzos defensivos continuos en ambos lados del campo. Mucho tiro de dos (con poco acierto), poco tiro de tres (con menos acierto aún). Pero más que demérito de los ataques, eran minutos de meritorias defensas. El 27 – 30 del descanso dejaba en el aire una segunda parte de pronóstico incierto.
Pronóstico incierto que solo duró unos minutos. Porque se combinaron dos factores de horribles consecuencias para nosotros. De un lado, los talentosos jugadores del Barça comenzaron a afinar la puntería; del otro, nosotros no intensificamos en la medida necesaria nuestra labor defensiva para responder a ese aumento de acierto. Ahí es donde nos faltó ser respondones. Tras permitir solo 30 puntos del rival en toda la primera parte, resultó que tras el descanso nos anotaron 15 en poco más de tres minutos.
Todavía nos agarrábamos al partido mediado el tercer periodo (40 – 48) cuando un nuevo arreón barcelonista terminó por decantar la balanza de su lado (41 – 61, minuto 28). Es reseñable también que en esos ocho minutos de juego del tercer cuarto nos cayeron dos técnicas en contra. Y es que no solo el juego de los equipos había variado tras el intermedio, también el criterio arbitral, curiosamente después de que el técnico visitante forzara una técnica en su contra al final de la primera parte.
Como ya apuntamos antes, el Urbas Fuenlabrada tiró de nobleza y no se rindió. Incluso abrimos una ventana de esperanza hacia la remontada cuando colocamos el 51 – 63 en el marcador todavía con ocho minutos por delante, pero no pudimos ir más allá. Al final, victoria barcelonista 67 – 83.
El sábado volveremos a jugar en casa (20:45 horas), esta vez ante el Morabanc Andorra para poner fin a la primera vuelta. La defensa de la primera parte de anoche más un mayor dinamismo ofensivo sería una receta magnífica para cerrar esa primera vuelta con media docena de triunfos.
Departamento de Comunicación del Urbas Fuenlabrada.
Foto de Alba Pacheco. |