Otro disgusto. Y gordo. El Urbas Fuenlabrada perdió ante el UCAM Murcia en un encuentro igualadísimo hasta el minuto 25 y que se rompió en el último tramo del tercer periodo. Los esfuerzos en el cuarto cuarto por voltear el marcador no nos llegaron para alcanzar el objetivo. Seguimos atravesados sin encontrar fluidez en el juego.
De salida el choque respondió a lo esperado en cuanto al alto nivel de contacto, la primacía de las defensas y lo igualado del tanteo. La batalla reboteadora, donde ambos conjuntos suelen fajarse bien, cobró aún más protagonismo debido al poco tino en los lanzamientos, muchas veces provocado por la ya reseñada buena labor defensiva de fuenlabreños y murcianos.
Al descanso el empate a 30 era fiel reflejo de lo ocurrido en el parqué. Hasta ocho jugadores del Urbas Fuenlabrada habían anotado, pero con Melo Trimble como clara referencia pues había sumado la mitad de nuestros puntos.
Daba la sensación de que el primero que encontrara una racha favorable de anotación tendría mucho a su favor. Lo hizo el UCAM Murcia con un 0-8 al que respondimos bien para empatar a 38 mediado el tercer cuarto. Pero la dinámica ya era negativa porque nuestra defensa había dejado de frenar al ataque murciano que produjo 17 puntos en los últimos cinco minutos de ese periodo para poner el 44 – 55 con que encaramos el último cuarto.
El pulso en el tramo final fue tenso. Punto a punto redujimos la desventaja hasta dejarla en el 64 – 68 a 2:22 del final. Con 66 – 71 y balón en nuestro poder perdimos la posesión - ¡malditas pérdidas! – y ahí se finiquitaron nuestras posibilidades. El sinfín de tiros libres del último minuto acabó poniendo el 70 – 82 final.
Nuevo bofetón. Podemos dejarnos llevar o rebelarnos. De nosotros depende que nos desatravesemos.
Departamento de Comunicación del Urbas Fuenlabrada.
Foto de Alba Pacheco. |