Tras, tris, tres
que ya son tres
las veces que cantamos victoria
en este último mes
que no queríamos vivir como vía Crucis.
Tres, como los puntos que suben al marcador
con el acierto tras la línea de seis setenta y cinco.
Tres, como las victorias que nos separan
del play off por el título.
¡Qué locura!
¿Se imaginan?
Después de atravesar el desierto.
El domingo, Murcia, era un rival directo
cuyo mejor fichaje estaba en el banquillo,
Sito Alonso, dio alma, criterio táctico
y sencillez para explotar los enormes recursos
de los que dispone el cuadro pimentonero.
Ambos equipos en el alambre,
ambos necesitados de resultados
ambos deseosos de ofrecer buen juego.
Y todo eso se hizo lastre gigante
al saltar de inicio a la cancha
presentando miedos y un enorme respeto.
Tras, tris, tres
pronto quedó en un amén
y se desató la locura en un carrusel
de canastas, contraataques, ritmo alto
y un combate a pecho descubierto
entre dos contendientes dispuestos a no bajar los brazos.
¡Grandioso espectáculo para disfrutar viendo!
Arrancaron las cadenas pesadas
a base de triples, ahora Paco, luego Eyenga,
Oleson y Kloof, dejándonos sin aliento.
Costaba seguirles el paso,
parecía tenis más que baloncesto.
E.J. frente a Askia Booker,
dos MVP cuesta abajo y sin frenos…
Y llegamos al descanso mano a mano,
dejando para el final mucho más y todo bueno.
Dominaron el rebote, a pesar de ser más pequeños,
pelearon los tableros y se llevaron el premio
de disfrutar más opciones.
Sorprendieron en defensa con zonas impares
altas, presionando en ambas bandas
sobre primeros pases de ataque.
Ni con esas fue bastante
para ponernos el ancla.
Una más a la buchaca
y a otra cosa mariposa.
Tras, tris, tres,
ya son diez nuestras victorias.
Un susto casi al comienzo,
el golpe que dejo ko
al gran capitán Marco Popovic.
Una vez recuperado, vemos ya muy de soslayo
las agujas afiladas de las torres burgalesas.
Nos estamos preparando para asaltar plaza amiga.
Ni góticos, ni aguas vivas,
una victoria y “pa’rriba”. |