Aunque el triple ha ganado mucho peso en el baloncesto actual, aún es más frecuente el tiro de dos puntos que el de tres. Tener un buen porcentaje de dos suele ser sinónimo de que has encontrado buenas opciones de tiro cerca del aro, de que has podido correr al contraataque o de que has dominado el rebote ofensivo.
Curiosamente en el choque entre tinerfeños y fuenlabreños nosotros fuimos quienes más anotamos en contraataque y quienes más rebotes ofensivos logramos, pero ello no se tradujo en un buen caudal anotador. Nos costó mucho hallar opciones de tiro cómodo en ataque posicional cinco contra cinco y cuando lo hicimos, erramos. Multitud de tiros en penetraciones, en parada a cuatro metros tras bote o en la refriega de la zona acabaron encontrando el borde del aro y no su interior. 11/33 fue nuestro balance en lanzamientos de dos puntos.
La otra explicación a nuestra derrota vestía de amarillo y responde al nombre de Marcelinho. El base brasileño acabó con 20 puntos y 9 asistencias, pero más allá de la cifra global, resultó clave su peso en el partido en el tercer cuarto cuando, tras una primera parte igualadísima, los tinerfeños pusieron tierra de por medio merced a su dirección y acierto. Suyos fueron 8 puntos y 3 asistencias casi de corrido para poner el 59 – 48 con el que arrancó el último periodo.
Fiel a nuestro habitual empeño, el Montakit Fuenlabrada no se dejó llevar. Redujimos desventaja y nos plantamos con todo por decidir a siete minutos de la conclusión (63 – 58). Empero de nuevo el sempiterno Marcelinho sumó dos triples consecutivos que lanzaron a los suyos al 72 – 62 que, esta vez ya sí, fue definitivo para la suerte del encuentro.
Un partido resta para alcanzar el ecuador de la temporada. Será en casa el próximo domingo a las 17:00 horas ante el Coosur Real Betis, uno de los tres equipos con los que estamos empatados en la parte baja de la tabla. A trabajar para que el regalo de reyes llegue aunque sea con una semana de dilación.
Departamento de Comunicación del Montakit Fuenlabrada.
Imagen de ACB Photo / E. Cobos |